Y nuestro cuerpo y sus componentes tampoco escapan a la lógica del mercado y hay partes que se valoran más y partes que se valoran menos. Y hay tráfico de órganos y hay quién vende una parte de su cuerpo a cambio de algo que le llene esa otra parte que no es el cuerpo y que consideramos más nosotros que nostros mismos.
Fue con esa idea que hice esta serie, que no son stickers, osn dibujos en pastel hechos sobre pizarras parecidas a las que se usan en la feria para poner el precio de las verduras. Alguien me dijo que se parecía a una carnicería y tal vez esa fue la idea. ¿Cuánto valemos? Una vez me hice un seguro de accidente y cada parte tenía su precio, una pierna valía menos que dos ojos. En general los que lo han visto discuten sobre los precios, muchos no concuerdan con el precio, peor nadie discute el precio en si mismo. O sea nadie discute la posibilidad de darle un precio a una mano. Esto me hace pensar que en verdad estamos todos en la mesada esperando la venta del carnicero.
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